Yo estudié inglés durante 10 años.
Y cuando llegué a Australia, sentí que no sabía inglés.
Fueron aproximadamente 10 años aprendiendo inglés en clases. Años de vocabulario, ejercicios, gramática, pruebas... Y pensé que eso significaba que sabía inglés.
Hasta que, a los 23 años, hice un intercambio en Australia. Fue allí donde descubrí algo que nadie me había explicado:
El inglés que aprendemos en una clase y el inglés que necesitamos para desenvolvernos en la vida real pueden sentirse como dos cosas completamente diferentes.
De repente, ya no estaba respondiendo un ejercicio. Estaba viviendo en inglés.
Tenía que entender lo que las personas realmente decían. Tenía que responder sin tener minutos para pensar. Tenía que pedir cosas, explicar situaciones, resolver problemas y mantener conversaciones que ningún ejercicio había preparado exactamente para mí.
“Estudié inglés durante tantos años... ¿por qué siento que no sé qué decir?”



